
Cuando recibes un pago por tu trabajo, este puede ser bajo el régimen de sueldos y salarios o como asimilado al salario
La principal diferencia entre ambos, hablando de sueldo o asimilado al salario radica en la relación laboral y las obligaciones fiscales y de seguridad social.
A continuación, te explicamos en términos sencillos qué implica cada uno y cuál podría ser la mejor opción para ti.
¿Cuál es la diferencia entre sueldo y asimilado al salario?
El sueldo y el asimilado al salario no son regímenes fiscales distintos, sino formas diferentes de recibir pagos.
Sueldo y salario: estabilidad y beneficios laborales
Si estás contratado bajo el esquema de sueldos y salarios, esto significa que:
- Existe una relación de subordinación con la empresa.
- Tienes un horario fijo de entrada y salida.
- Debes responder ante superiores jerárquicos.
- Cuentas con prestaciones de ley, como:
- Seguro Social (IMSS)
- Aportaciones al Infonavit
- Vacaciones pagadas
- Aguinaldo
- Prima vacacional
- Entre otros beneficios
Asimilado al salario: mayor flexibilidad, pero sin prestaciones
Por otro lado, si te pagan como asimilado al salario, no existe una relación laboral subordinada, sino que el pago se asemeja más a un honorario profesional. En este caso:
- No tienes un horario fijo ni superiores jerárquicos.
- No recibes prestaciones de ley.
- No se te descuentan cuotas del IMSS ni Infonavit.
- Solo se te retiene el impuesto sobre la renta (ISR).
- Es común en freelancers o profesionistas independientes.
¿Cuál te conviene más, sueldo o asimilado?
Elegir entre sueldo o asimilado al salario depende de tus necesidades y prioridades:
- Si buscas estabilidad laboral y seguridad social, el sueldo es la mejor opción, ya que te brinda beneficios y protección legal.
- Si prefieres mayor flexibilidad fiscal y no necesitas prestaciones, el asimilado al salario puede ser conveniente, especialmente si trabajas por tu cuenta o en proyectos temporales.
Ambas opciones tienen ventajas y desventajas. Lo más recomendable es analizar tu situación.